AUTÓNOMOS/FISCALIDAD

AUTÓNOMOS: GASTOS DEDUCIBLES EN IRPF

Los gastos que puede deducirse un autónomo en el IRPF según la Dirección General de Tributos genera bastante polémica en lo que se refiere a determinados tipos de gastos. Vamos a intentar aclarar qué gastos serían deducibles y cuales no.

El trabajador por cuenta propia, tiende a considerar justificable cualquier desplazamiento o coste de manutención que abone en el desarrollo de su actividad. Sin embargo, a veces se pasa por alto un hecho de vital importancia a nivel fiscal: la justificación del gasto.

La consulta vinculante V0180-13 de la Dirección General de Tributos, del 23/01/2013 plantea si a efectos de IRPF son deducibles dichos gastos de comidas, combustible, peajes y aparcamiento en parkings públicos derivados de la utilización del vehículo. También pregunta sobre las compras de libros y ropa para la actividad económica y los gastos relacionados con la parte de la vivienda de la consultante destina al desarrollo de su actividad.

En primer lugar cabe aclarar que si los gastos son repercutidos al cliente mediante su inclusión en la factura de servicios, éstos formarán parte de sus rendimientos íntegros de la actividad. Su deducibilidad, en cualquier caso, está condicionada a que queden convenientemente justificados mediante el original de la factura o documento equivalente y registrados en los libros-registro obligatorios.

Deducibilidad de los gastos de comidas.

Según el artículo 28.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, la determinación del rendimiento neto se realiza conforme a las normas del Impuesto sobre Sociedades. El criterio del Impuesto sobre Sociedades es que los gastos de desplazamientos se considerarán fiscalmente deducibles si son exigidos para el desarrollo de la actividad económica. De no existir correlación con los ingresos o si ésta no pudiera probarse suficientemente, no podrán deducirse en la actividad.

En la valoración de esta correlación también deberá tenerse en cuenta el importe individualizado de los gastos, de manera que aquellos que sean excesivos o desmesurados con respecto a los que puedan considerarse normales, tendrán el tratamiento de no deducibles. Se entendería en este caso que cubren necesidades particulares del contribuyente, fuera del desarrollo de su actividad como autónomo.

Deducibilidad de los gastos de combustible, de peaje y de aparcamiento en parkings públicos.

La deducibilidad de los gastos relacionados con el vehículo tales como combustible, peajes y aparcamiento en parkings públicos, a los que hace referencia la consulta, estará condicionada, en primer lugar, a que el vehículo que los origina esté afecto a la actividad económica. El artículo 22 del Reglamento del IRPF establece que se consideran elementos patrimoniales afectos a la actividad aquéllos que el contribuyente utilice para los fines de la misma.

No se entenderán afectados los que se utilicen simultáneamente para actividades económicas y para necesidades privadas, salvo que la utilización para estas últimas se produzca en días u horas inhábiles. Esta condición no es aplicable a los vehículos mixtos destinados al transporte de mercancías, al transporte de viajeros, los destinados a enseñanza de conductores, a desplazamientos de agentes comerciales o a los que son objeto de cesión de uso con habitualidad y onerosidad. Los bienes afectos deben figurar en la contabilidad o registros oficiales de la actividad económica.

Los turismos que se presuman afectados de manera exclusiva, deberán probar el hecho ante la Agencia Tributaria. Si el uso está debidamente probado, podrán deducir todos los gastos expuestos. Si no lo fuera, no podrá deducirse gasto alguno.

Deducibilidad de los gastos derivados de la afectación de la vivienda

La normativa del IRPF permite la afectación parcial de elementos patrimoniales divisibles, siempre que la parte afectada sea susceptible de un aprovechamiento separado e independiente del resto. Esto supone que el contribuyente podrá deducirse los gastos derivados de la titularidad de la vivienda: amortizaciones, IBI, tasa de basuras, comunidad de propietarios, seguro de responsabilidad civil de la vivienda, …, proporcionalmente a la parte de la vivienda afectada y a su porcentaje de titularidad en el inmueble referido. Si la vivienda fuera arrendada, podrán deducirse los alquileres en la misma proporción.

Los gastos derivados de los suministros (agua, luz, calefacción, teléfono, conexión a Internet, etc.) solamente serán deducibles cuando los mismos se destinen exclusivamente al ejercicio de la actividad, no pudiendo aplicarse, en este caso, la misma regla de prorrateo que se aplicará a los gastos derivados de la titularidad o del arrendamiento de la vivienda.

En lo que respecta a las compras de libros y ropa, ambos gastos se considerarán fiscalmente deducibles cuando vengan exigidos por el desarrollo de la actividad siempre cumplan los demás requisitos legales y reglamentarios. La ropa deberá ser específica (uniformes, ropa de protección…) y no obedecer su adquisición al mero interés del contribuyente por un vestuario determinado.

logo-seci

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s